• «El director argentino Matías Piñeiro ha desarrollado una inclinación constante a tomar prestado de uno de los dramaturgos de la historia, de no menos que de William Shakespeare, e incluso aporta una sensibilidad confiada que amplia las fronteras del texto original hacia direcciones refrescantes».
    – Eric Kohn:Indiewire

    «A pesar de todo el peso romántico o shakesperiano que se le suele dotar a su narrativa, ésta va más en función de las resonancias que pueda tener un deseo o cualquier sentimiento humano sobre otro. Pongámoslo así, para Piñeiro era más funcional que distintos personajes giraran en torno a uno, a través de uno o más sentimientos. Es pues, la concepción de una estructura formal el punto de partida del filme».
    – Juan Pablo Villalobos: Cinegarage

    «Con La princesa de francia, Piñeiro se acerca a Shakespeare por el lado de la palabra (. . .) tomando como base el texto del dramaturgo, vuelve a trazar una cartografía perfecta y nada lineal de las relaciones sentimentales en un relato repleto de melancolía sentimental y fuerza narrativa».
    – Otros Cines Europa

    «La princesa de Francia tiene, a diferencia de las anteriores películas de Piñeiro, una suerte de forma musical, combinando sueños, aparentes reiteraciones que no son tales, y una cantidad de idas y vueltas en los los movimientos de los personajes que transforma el todo en una gran coreografía de voces, rostros y cuerpos».
    – Diego Lerer: Micropsia

  • En su segundo largometraje, el director israelita ofrece una reflexión sobre el papel de la poesía y el arte en una sociedad que parece ya no estar interesada en ellas.

    Inquietante mirada a la relación de una profesora de kínder y su párvulo Yoav, niño prodigio capaz de crear poemas a partir de misteriosos trances de inspiración que, una vez transcurridos, lo regresan a su vida de juegos y placeres inocentes. Nira, la maestra de Yoav, madre de familia y poetisa sin gran reconocimiento, descubre la posibilidad de estimular el talento innato del infante, embarcándose en una carrera contra la sociedad patriarcal y consumista que los subyuga, alcanzando perturbadores desenlaces.

     

  • «Evidentemente es la historia de una infancia difícil, como muchas, signada por el egocentrismo de los padres, devenido en indiferencia y ridiculez. Timidez valiente, niñez adulta, confusión de roles, aprendizaje de un mundo incomprensible desde la candidez infantil y una hipocresía que puede resultar familiar».
    – El Clarín

    «La directora italiana Asia Argento elige mirar desde Aria, desde su diario íntimo repleto de dibujos, deseos, figuritas y sentimientos. De hecho, esa elección le permite jugar con cierta ambigüedad del título: por un lado, desde el punto de vista de una niña que se siente despreciada por su familia, por sus compañeros de clase, por el chico que le gusta y, al final, incluso por su mejor amiga; por otro, desde la ingenuidad propia de la infancia».
    – Brenda Caletti: Cineramaplus

    «La película captura la pasión con la que se desarrollan las amistades femeninas de la adolescencia: hay muchas risas, bromas y declaraciones sin fin que revelan la eterna naturaleza de los lazos que se forman (. . .) Pero lo mejor de todo es que la película no es solo una pieza más del molde, si no que, formada por sus cuestiones específicas, es entretenida y forma caracter por su propio mérito. El respeto que le muestra la película a la persona de Aria, incluso desde su infancia, le otorga un elemento más profundo que a las otras de el ya muy visto género de «coming of age»».
    – Jessica Kiang: Indiewire

  • «Un atractivo homenage cinemático a una bada única, a una ciudad orgullosa y
    al poder unificante de la música pop. El regreso de la banda a los escenarios se siente como una vuelta triunfal y la película de Habitch ciertamente captura ese sentimiento».

    – Stephen Dalton: The Hollywood Reporter

    «La película sobresale en la manera en la que encuentra nuevas formas de mostrar como es que la música de Pulp se infiltra en los cimientos de su tierra natal a lo largo de varias generaciones. No es el típico documental de rock ya que Pulp es lo más alejado a una banda convencional, y eso es lo que lo hace funcionar».
    – Rhian Daly: NME

    «Es un mosaico emocional, con sentimientos que no siempre surgen de la música de la banda, pero editado de tal manera que lo hace parecer así. Es un filme que apela a los oídos que están conectados al corazón. Es decir, es un trabajo muy ad hoc al tono melodramático de las canciones que le sirven de soundtrack».
    – Sofia Ochoa Rodríguez

    «Pulp: Pulp: Una Película Sobre la Vida, la Muerte y Supermercados no es del todo un documental, sino una amalgama de piezas que fueron colocadas en estricto orden para formar una historia en torno a lo que representa Pulp en su ciudad natal».
    – Emmanuel Gutiérrez: Chilando

  • «Navajazo es un poderoso ensayo sobre el desencanto. Un filme trasgresor y provocador, que rompe las formas convencionales para narrar y transitar sin pudor de la ficción al
    documental. No es una película fácil, pero sí un ejercicio interesante para acercarse a un mundo sórdido sin artificios. Es directa e implacable. Invita a la reflexión y a debatir sobre los personajes que habitan el descanto».

    – Alejandro Cárdenas Ochoa: El País

    «Navajazo exige cuestionar una dimensión ética y moral. ¿Qué tanto se transgrede la dignidad del otro para explotarlo? ¿Qué tanto se solidariza el director con lo que filma, y qué tanto saca ventajas personales? ¿Para quién y para qué está retratando determinada realidad?».
    – Sofia Ochoa Rodríguez EnFilme

    “Navajazo” encuentra un punto medio, entre lo que retratan los noticieros y lo que alegan los habitantes de Tijuana, enfocándose en mostrar el estado como lo vive el propio Silva: introduciendo así a todos sus locos (y recordando por momentos a la genial “Slacker”) y desmintiendo temas recurrentes como narcos y prostitutas, con un humor ácido».
    Manuel Cruz: Corre Cámara

    «Lo que hace «Navajazo» es aportarnos un panorama sobre algunas disfunciones sociales que muchas personas que aún no las han padecido y que quizá no lleguen alguna vez a sufrirlas, se niegan a ver».
    – José Luis García: Cinestel

  • «Retjman logra una película hipercalculada, de una extraña belleza y lirismo. Las atribuladas critaturas de su cine, el malestar que arrastra cada una de ellas, no alcanzan a enturbiar un relato lleno de recovecos, desprendimientos y sopresas. Elige tu propia aventura».
    – Diego Batlle: Oros Cine

    «La más nueva película del director argentino es una comedia con tonos serios, excéntrica que nos presenta una serie de historias entrelazadas. Rejtman es una voz importante en el cine de Argentina y Dos disparos es consistente y sin recatos».
    – Film Capsule

    «La primer película de Rejtman en una década es una comedia fascinante y digresiva con el peso de una novela existencialista. El director nos cuenta la historia con compasión y formal atrevimiento, yendo y viniendo entre relatos».
    – Film at Lincoln Center

  • “En un documental sobre su obra, Pedro Costa explicaba que hacer cine es muy sencillo: uno se levanta, va a la locación correspondiente, filma hasta que se hace tarde, se edita el material rodado y se vuelve a preparar todo para el día siguiente. Con esta cándida declaración, el autor portugués dejaba en claro una ética que lo llevaría a realizar, entre otros títulos, Ossos (1997), No quarto da Vanda (2000) y, más tarde, Juventude em marcha (2006); películas que mostraban a los personajes del ya desaparecido barrio de Fontaínhas en sus vidas diarias y pesares. En Cavalo Dinheiro, Costa retoma la figura de Ventura, aquel albañil inmigrante que en Juventude Em Marcha deambulaba como un fantasma por un mundo que ya no era el suyo. Esta vez, los fantasmas son otros y provienen de un pasado que dejó heridas ya imposibles de borrar. Así como John Ford mostraba la historia de todo un pueblo a través de un personaje, Costa, junto con Ventura (y también Vitalina y Tito), hace algo similar: retrata una forma de vida (y, a la vez, de hacer cine) que parece extinguirse o desaparecer entre las sombras.”
    – Marcelo Alderete.